Si te dieran la opción de eliminar el miedo de tu vida, ¿lo harías?

Si me hubieran hecho ésta pregunta hace unos años, yo hubiera dicho a ciegas que sí, pues el miedo era para mí algo que me impedía desarrollarme en muchas áreas de mi vida, sobre todo, en la profesional. Tenía miedo de equivocarme, de no ser perfecta, tenía miedo al rechazo, a que me descalifiquen por ser joven, inexperta, y un sinfín de etcéteras. En el área personal, ni les cuento… miedo a que no me amen, a que me traicionen, a no gustar, a fallar como mujer, como madre, a no poder mantenerme por mí misma, y muchas calamidades más.

Si me hicieran esa pregunta ahora diría que NO. Y no es que ahora me guste el miedo, sino que aprendí a diferenciar el miedo sano, del miedo insano. Pudiendo distinguirlos, funciono mucho mejor en mi día a día.

¿Cuándo un miedo es sano? Cuando estamos frente a un peligro o amenaza real, que no estamos en condiciones de afrontar, porque tenemos todas las de perder y se nos activa una alarma interna llamada miedo, que hace que nuestro cuerpo reaccione huyendo, quedándonos quietos o siendo prudentes. Por ejemplo, cuando sufrimos un asalto, o hay un terremoto, o vemos que un carro nos va a atropellar. Es indispensable para nuestra integridad, tener ésta alarma activada.

¿Cuándo un miedo es insano? Cuando se activa la alarma frente a un estímulo que NO ES una amenaza real, como por ejemplo, dar un examen, o hablar en público, o cuando tengo terror al gato de mi amiga, o cuando me da miedo enamorarme porque “me pueden ser infiel”. La mayoría de los miedos con los cuales convivimos a diario, entran en ésta categoría. Ocurren sólo en nuestra imaginación, y se activan cuando nos ponemos a pensar en todo “lo que podría llegar a suceder si…”. Nos autogeneramos los miedos, adelantándonos a un futuro que todavía no existe.

¿Qué hacer?
Cuando sintamos miedo, y se nos active la alarma corporal, es muy importante poder discernir si se trata de un miedo sano o insano.

Me debo preguntar si ese miedo es obvio o imaginario. Si es obvio, hay que hacerle caso de inmediato para tomar una buena decisión que nos proteja de alguna situación o persona que nos pueda dañar. Si detecto que es un miedo imaginario, que se asocia a experiencias del pasado que no queremos repetir, o del futuro que no queremos que nos suceda, pues estaríamos frente al miedo insano.

¿Cómo combatir el miedo insano?
Escribe en un papel todos tus miedos imaginarios y ponte a pensar, quién creó eso. Es un monstruito interno, una parte de ti, que se encarga de asustarte todo el tiempo, y te dice cosas horrorosas que te pueden pasar. Conócelo, hazte amigo de él, y cuando aparezca a decirte todas esas cosas feas, cálmalo desde tu otro lado más sano y consciente, y date cuenta del mecanismo. Comprueba una y otra vez que nada de lo que dice va a pasar. ¡Son patrañas! Y verás que poco a poco irá perdiendo credibilidad y tus miedos insanos se irán esfumando.

Este es un trabajo que constantemente hago con mis pacientes, porque todos tenemos un monstruito interior que nos hace la vida más difícil; pero la buena noticia, es que se le puede calmar y domar. Sólo hay que aprender a hacerlo.

ana-cecilia-saenz-avalos-psicoterapeuta_chContáctala aquí:
anasaenz1@gmail.com

Facebook: Ana Cecilia Sáenz -Psicoterapeuta